Texto del eje de Antipatriarcado, Género y Feminismos para la primera acción del viernes 30

Texto repartido durante la primera acción de la tarde del viernes por parte del Eje de Género, Feminismos y Antipatriarcado, mientras intentaban llegar a Callao. El grupo fue retenido a la altura de la Plaza y no pudo llegar a su objetivo.

Frente a la lógica del Mercado, un asunto de mucho cuidado

-  Y esta gente, ¿qué está haciendo?

-  Pues están esos dos disfrazados y además llevan un muñeco que no sé muy bien qué es...

-  ¿Parecen empresarios, no?

-  A ver? No sé: el chico lleva un montón de cosas que se usan en casa, no en el trabajo no? El carrito de la compra, el carrito del bebé... Incluso parece que lleva unas recetas para medicinas...

-  Ya, pero la chica sí que parece una empresaria... sólo lleva el móvil...

-  Les preguntamos?... Oye oye, que esto de qué va?

-  Pues mire, señora, es que queremos llamar la atención sobre los cuidados.

-  ¿Los cuidados?

-  Sí: ese trabajo no remunerado -y que ni siquiera se le llama ‘trabajo’ - que realizamos millones de mujeres todos los días y que parece que no exista.

-  Qué os referís, ¿al trabajo que hacen las ‘amas de casa’’?

-  Sí, pero en un sentido amplio, porque el cuidado no trata sólo sobre las tareas domésticas y atender a las personas que lo necesitan, también se trata del trabajo cotidiano empleado para que la vida en sociedad siga su curso: del afecto, de la comunicación, de la anticipación a los deseos, de la sensibilidad por las pequeñas cosas. Sin todas esas cosas, la vida no marcha. Y este gran trabajo lo hemos realizado siempre las mujeres, que además nos hemos encontrado con que muchos hombres no lo asumen como “propio de su sexo”...

-  Pero ¿no habían sacado la ley esa de conciliación de la vida laboral y familiar?

-  Sí, si está muy bien, pero es que parece que sólo sea para las mujeres, no para que la sociedad se haga cargo del trabajo de cuidados. Además, el Estado y los Empresarios piensan que se trata sólo de poner guarderías, asilos, ayudas y centros de atención en general para las ‘personas dependientes’: niños, ancianos, personas enfermas, alguien con la pierna rota, alguien con silla de ruedas... etc.

-  Pero eso está muy bien no? Ayudar a cuidar a quien lo necesita...

-  Ya, pero es que eso no cambia nada, al contrario. El objetivo de esas medidas es que hombres y mujeres podamos adaptarnos mejor a las interminables jornadas laborales que nos marcan.

-  Ah! Pues es que eso no me parece, claro...

-  Toma! Ni a nosotras. Por eso estamos aquí hoy... Es más, no se trata sólo de cuidar a las personas designadas y señaladas como ‘dependientes’ . Yo también quiero que me cuiden.

-  Claro, el cuidado es necesario para vivir...

-  Y sobre todo quiero poder elegir si cuido o no! No que sea una obligación y una cualidad que se me presuponga por el hecho de ser mujer!.

Nuestras sociedades subordinan las necesidades de cuidados que todos y todas tenemos a las necesidades del Mercado económico y laboral. Pero el cuidado no es algo que debamos resolver de forma privada y conciliando las mujeres; el cuidado es una cuestión política que pone el acento den la necesidad de transformar nuestros modelos de organización social, a fin de preservar la vida en su conjunto. Los cuidados no son una cuestión individual, son una cuestión política. Y la política, un asunto de mucho cuidado. http://www.rompamoselsilencio.net